Hoy, viernes, 2 de octubre de 2026, se ha presentado el Documento del Mes con la presencia del director del Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela, el Rvdo. Don José Antonio Martínez García, el Ilmo. Sr. don Vicente Cases, alcalde de Benejúzar, el director técnico del Museo Mariano Cecilia Espinosa y la investigadora doña Andrea García Fructuoso.

En el acto se ha presentado el documento histórico y la investigación que se ha realizado. La investigadora Andrea García ha explicado que se ha descubierto el origen de la devoción a la Virgen del Pilar en Benejúzar, cuyas raíces se remontan al siglo XVII, según muestra el documento que se expone de forma extraordinaria en el museo.

Las fiestas y la devoción a la Virgen del Pilar en Benejúzar

Las Fiestas y Romería en honor a la Santísima Virgen del Pilar son una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes de nuestra diócesis. Miles de peregrinos de toda la comarca de la Vega Baja y alrededores, visitan cada 12 de octubre la pequeña localidad de Benejúzar para acompañar a la Virgen desde su salida de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario hasta su santuario, ubicado en el paraje natural de La Pilarica.

Su historia se remonta 87 años atrás en el contexto de la guerra civil. Durante el conflicto bélico, cinco jóvenes de la localidad ingresaron en el Centro Reformatorio de Alicante. Allí, se encomendaron a la Virgen del Pilar y prometieron que, si salían con vida, llevarían a Benejúzar su imagen. 

Finalizada la guerra, los jóvenes volvieron a Benejúzar y con ellos, una promesa que cumplir. Con ayuda del cura párroco, encargaron una imagen al escultor valenciano Enrique Bellido. En la víspera del 12 de octubre de 1939, la imagen fue trasladada a la villa, y el pueblo entero y vecinos de la Vega fueron a su encuentro, dando lugar así a la primera Romería del Pilar. 

En el documento inédito que presentamos hoy podemos ver que esta advocación estaba presente en Benejúzar desde el siglo XVII. En la Visita Pastoral realizada por los señores obispos Crespi y March, el 11 de febrero de 1661 visitan la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Benejúzar. En ella, se detalla las capillas y altares que conforman el templo, estando entre ellas, una capilla dedicada a Nuestra Señora del Pilar:

“ 3. Altar de Nª Sª Señora del Pilar, capilla que dicen ser de Joan Dauder: esta decente”

Destacar también que años después, en la Visita Pastoral realizada en el año 1779 se realiza un inventario de los bienes que comprendía la Iglesia, entre los que se menciona una imagen de Nuestra Señora del Pilar:

“Item otra pequeña de Nuestra Señora del Pilar también de talla”.

Este documento nos permite saber que la devoción a Nuestra Señora del Pilar ya estaba presente en Benejúzar desde sus primeros años de historia, tras su fundación a principios del siglo XVII por Jaime Rosell y Desprats. Sin embargo, tras el terremoto acaecido en 1829, el pueblo entero quedó totalmente destruido y tras su reconstrucción en el nuevo emplazamiento, la advocación del Pilar desapareció del templo. 

Un siglo después, gracias a la promesa de esos cinco jóvenes que le encomendaron su vida en un acto de fe, Nuestra Señora del Pilar volvió a Benejúzar, dando comienzo a esas fiestas tan marcadas e importantes para todos los benejucenses.