La Casa Diocesana de Espiritualidad «Diego Hernández», en Elche, ha acogido durante los meses de julio y agosto las cuatro tandas de Ejercicios Espirituales en silencio para laicos, organizadas por la Delegación para los Laicos, la Familia y la Vida. Han participado  115 personas en esta propuesta de oración y retiro, que se consolida como un espacio para vivir un tiempo intenso de silencio, escucha de la Palabra, celebración de los sacramentos y oración personal, favoreciendo una experiencia profunda de encuentro con Jesucristo.

Queremos mostrar un sincero agradecimiento a los sacerdotes que, con generosidad y espíritu de servicio, han dirigido cada una de las tandas: D. Leonardo Javier González, D. Bienvenido Moreno Sevilla, D. Luis Aznar Avendaño y D. José Ramón Rapallo Quesada. Su disponibilidad y dedicación han permitido acompañar espiritualmente a los ejercitantes, ayudándoles a profundizar en la acción de Dios en sus vidas.

Acorde con el Proyecto Diocesano de Evangelización, los ejercicios espirituales recuerdan que la renovación pastoral nace de una renovación interior. La llamada a la conversión misionera solo puede sostenerse desde una relación viva con Cristo, cultivada en la oración, la escucha y el discernimiento.

La respuesta a esta oferta de ejercicios espirituales demuestra el deseo de muchos laicos de seguir creciendo como discípulos misioneros y confirman la importancia de ofrecer, también durante el verano, espacios donde el silencio se convierta en lugar de encuentro con Dios y fuente de una vida cristiana renovada.