Este jueves, 16 de abril de 2026, la ciudad de Alicante ha celebrado la tradicional Romería al Monasterio de la Santa Faz, una de las manifestaciones de fe más arraigadas y multitudinarias de la diócesis, que en esta edición ha congregado, según fuentes municipales, a cerca de 330.000 peregrinos.

Desde primeras horas de la mañana, miles de fieles se han dado cita en la Concatedral de San Nicolás, donde se ha realizado el tradicional reparto de cañas de romero. Poco después daba comienzo “La Peregrina”, iniciando el recorrido habitual hasta el monasterio, en un ambiente de oración, convivencia y devoción popular.

La marcha ha transcurrido por las calles del centro de la ciudad y la avenida de Dénia hasta llegar al caserío de la Santa Faz, donde los peregrinos han ido concentrándose progresivamente a lo largo de la mañana. Uno de los momentos más significativos ha sido la apertura del Camarín para la veneración de la reliquia.

La celebración ha culminado con la Santa Misa oficial en la plaza Luis Foglietti, presidida por el obispo de la diócesis, José Ignacio Munilla, y concelebrada por numerosos sacerdotes, junto a la presencia de autoridades civiles, la comunidad de religiosas Agustinas y una multitud de fieles.

En su homilía, Mons. Munilla invitó a los presentes a “buscar el rostro del Señor”, evocando el salmo proclamado, y recordando que Cristo es “la luz del mundo”, llamada que se extiende también a todos los cristianos, enviados a ser luz en medio de las tinieblas del tiempo presente.

El obispo centró su reflexión en dos grandes cuestiones de actualidad. Por un lado, la situación internacional, elevando una llamada urgente a la paz, en sintonía con las palabras del Santo Padre: “Basta ya de la guerra. La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”. Asimismo, subrayó la responsabilidad personal de cada creyente en la construcción de la paz, comenzando por la conversión del propio corazón y la reconciliación en la vida cotidiana.

Por otro lado, abordó la defensa de la vida humana, recordando la conocida afirmación de santa Teresa de Calcuta, quien señaló que “el mayor destructor de la paz es el aborto”, insistiendo en la gravedad de toda violencia ejercida contra los inocentes.

Mons. Munilla advirtió también sobre la encrucijada ética del momento presente, en la que —según expresó— se confrontan “una ética que ilumina la política” frente a “una política que pisotea la ética”, invitando a los fieles a vivir con coherencia y fidelidad a Dios, evitando “neutralidades cómodas”.

La romería se prolonga durante los días posteriores con diversas celebraciones litúrgicas en el entorno del Monasterio de la Santa Faz, permitiendo a los fieles continuar la peregrinación y la veneración de la reliquia hasta el domingo.

Con más de cinco siglos de historia, esta tradición se ha consolidado como una de las más queridas de Alicante. Cada año reúne a cientos de miles de peregrinos, siendo una de las principales manifestaciones de religiosidad popular de la Comunidad Valenciana y una de las romerías más multitudinarias de España, solo por detrás de Romería del Rocío.

La romería tiene su origen en el llamado Milagro de la Lágrima (1489), cuando, según la tradición, el lienzo de la Santa Faz derramó una lágrima durante una procesión de rogativas en un tiempo de sequía, dando inicio a una devoción que perdura hasta hoy.