SEGUNDO MÓDULO DEL CURSO: Un nuevo tiempo para la clase de Religión: oportunidades que nacen desde dentro

El 5 de febrero el Obispado de Alicante acogió la segunda sesión del curso «Un nuevo tiempo para la clase de Religión: Oportunidades y desafíos», un espacio de encuentro y reflexión dirigido al profesorado de religión que sirvió para mirar con realismo, esperanza y profundidad el momento que vive nuestra área. La jornada contó con la participación de Carlos Esteban Garcés, secretario del Consejo General de la Iglesia en pedagogía de la Religión, y, en una segunda parte, con Raúl Morante Martínez, director del Secretariado de Colegios Diocesanos de Orihuela-Alicante.

Carlos Esteban ayudó a situar la asignatura de Religión en el contexto actual, ofreciendo una lectura clara y serena de la realidad: datos, luces y también dificultades. Con cercanía y rigor recordó que la ERE es, al mismo tiempo, formación humana y servicio eclesial; una exigencia propia de la escuela, un derecho de las familias y una valiosa síntesis entre fe y cultura.

Desde esta base, propuso algunas lecturas esenciales para comprender el currículo y los nuevos tiempos. Recuperó el documento de 1979 y sus tres grandes finalidades, que siguen plenamente vigentes: que el alumnado se sitúe lúcidamente ante la tradición cultural, que se inserte críticamente en la sociedad y que pueda encontrar respuestas al sentido último de la vida y sus implicaciones. De estas metas nacen los aprendizajes esenciales que hoy concretamos en competencias personales, sociales y cristianas, culturales, de interioridad y de síntesis teológica.

Los estudios presentados ofrecieron un dato esperanzador: la asignatura de Religión obtiene una valoración notable y el alumnado reconoce de forma muy positiva la labor de sus profesores. Además, quienes han cursado Religión muestran mayor sensibilidad hacia las personas que sufren. Una confirmación de que educamos no solo conocimientos, sino miradas y corazón.

También se abordó la “geografía” de los aprendizajes esenciales de la ERE: aprendizajes sociales y éticos, culturales, vitales y de sentido, todos orientados a formar personas capaces de pensar, convivir y trascender. Su intervención culminó con una imagen que resonó con fuerza: «Si un huevo se rompe desde fuera, la vida termina; si se rompe desde dentro, la vida comienza. Las grandes cosas siempre empiezan desde el interior».

En la segunda parte, Raúl Morante nos situó ante el nuevo currículo como una oportunidad real: proyectos curriculares de centro, trabajo por ámbitos, nuevas formas de organización y múltiples posibilidades para integrar la ERE en la vida escolar. Con una visión práctica y concreta, mostró caminos para pasar de la teoría a la acción.

La sesión dejó una convicción compartida: estamos ante un tiempo nuevo. Y el cambio comienza en cada docente, desde dentro, renovando la pasión por educar, acompañar y sembrar sentido.