El Seminario Diocesano de San Miguel celebró el pasado 7 de diciembre la tradicional Vigilia de la Inmaculada, su patrona. Presidida por el obispo Mons. José Ignacio Munilla, la ceremonia contó con la asistencia de numerosas familias de seminaristas y allegados.

El acto comenzó con la liturgia de la palabra, seguida de dos momentos formativos clave: la imposición de la beca a quienes han completado su primer año, simbolizando su plena incorporación a la vida del seminario, y la entrega del Plan de Formación Sacerdotal a los nuevos integrantes de la etapa propedéutica.

Como punto culminante, se celebró el rito de Admisión a las Órdenes Sagradas, donde seis seminaristas solicitaron y recibieron del obispo su aceptación como candidatos oficiales, siendo llamados a profundizar su compromiso ministerial.

Tras la liturgia, la comunidad compartió un festival en el mismo salón, para finalizar con una emotiva procesión que trasladó la imagen de la Inmaculada, entre cantos, hasta la puerta principal del seminario.

La solemnidad continuó al día siguiente en la Catedral de Orihuela. Durante la misa presidida por Mons. Munilla, se confirieron los ministerios laicales: tres seminaristas recibieron el Lectorado y dos más el Acolitado, asumiendo así oficialmente el servicio de la Palabra y del altar.

De este modo, las celebraciones en honor a la Patrona entretejieron tradición, formación y vocación, renovando el compromiso de toda la comunidad seminarista con su camino de entrega al servicio de la Diócesis.